Puede que creas saber cómo se ganó la Segunda Guerra Mundial. Pero quizá no lo tengas tan claro. La película Tiempo de victoria (estreno el 18 de septiembre) revela un momento crítico poco conocido de la contienda en el que los Aliados estuvieron muy, muy cerca de sufrir un desastre total. Protagonizado por Andrew Scott y Brendan Fraser, este título basado en una emocionante historia real retrata cómo la determinación y la dedicación de un pequeño grupo de personas sometidas a niveles de estrés inimaginables nos salvaron a todos y cambiaron el curso de la guerra.

Aunque ya te hemos contado que esta es la mejor película para entender lo que sucedió de verdad el Día D –el desembarco de Normandía–, Tiempo de victoria se centra en un aspecto muy poco conocido pero crucial. Porque, ¿sabes qué tiempo hacía aquel día? Puede parecer una pregunta sin importancia, pero predecir correctamente el pronóstico del tiempo del 6 de junio de 1944 fue un factor determinante para el éxito de las fuerzas aliadas. Una invasión en condiciones meteorológicas adversas habría supuesto una derrota segura y un golpe potencialmente fatal para sus esfuerzos contra las potencias del Eje.

Esta película nos traslada a todo lo que ocurrió en las 72 horas extremadamente tensas previas al Día D y logra la impresionante hazaña de hacer que una película sobre la meteorología resulte de lo más interesante. No veíamos algo así desde Atrapado en el tiempo. La historia tiene lugar a principios de junio de 1944. El general estadounidense Eisenhower ha recibido el mando de las fuerzas aliadas en Europa y se encuentra en las últimas fases de planificación de la Operación Overlord, la gigantesca operación militar que hoy conocemos como el Día D.

el meteorólogo que salvó el día d: la emocionante historia real tras la película 'tiempo de victoria'
Courtesy Focus Features

Para que el ambicioso asalto anfibio tuviera éxito, se necesitaba el elemento vital de la sorpresa, dado que los alemanes habían fortificado toda la costa occidental de Europa. Pero también necesitaba imperiosamente buen tiempo, para poder desembarcar el enorme número de hombres y suministros necesarios para liberar Francia y llevar la lucha hasta los mismísimos bigotes de Hitler en Berlín.

Es entonces cuando el jefe del servicio meteorológico británico, James Stagg (Andrew Scott), recibe el encargo de elaborar la previsión meteorológica más trascendental de la historia. Unas condiciones meteorológicas inadecuadas podrían arruinar la mayor invasión marítima de la historia, mientras que cualquier retraso supone el riesgo de que los servicios de inteligencia alemanes se den cuenta. Con solo su fiel ayudante, la capitana Kay Summersby (Kerry Condon), en quien confiar, y atormentado por un catastrófico ensayo del Día D, la decisión final recaerá en el comandante supremo aliado, Dwight D. Eisenhower (Brendan Fraser).

La película está adaptada de una obra de teatro de David Haig, al que en 2014 se le encargó la tarea de encontrar un héroe escocés desconocido. Así fue como se topó con James Stagg, el hijo de un fontanero que vivía en un pueblo a las afueras de Edimburgo. Para dotar a Stagg de ese sentido de humanidad tan importante, más allá de su enfoque pragmático de la meteorología, Haig se aseguró de que la película incluyera momentos entre él y su mujer, que está a punto de dar a luz a su primer hijo. Pero el carácter ultrasecreto de su misión le impedía estar con ella durante esas 72 horas críticas.

el meteorólogo que salvó el día d: la emocionante historia real tras la película 'tiempo de victoria'
Courtesy Focus Features

Descrito por Eisenhower como un "escocés adusto pero astuto", Stagg no era la elección más obvia para dirigir el equipo de predicción meteorológica del Día D. Geofísico de profesión, su principal experiencia en predicción meteorológica se limitaba a una estancia de dos años en Irak en la década de 1930. El propio Stagg se sorprendió por el nombramiento, pero, al parecer, había causado buena impresión entre las personas adecuadas. Cuando Stagg se incorporó al equipo de predicción meteorológica, Eisenhower aún no había sido nombrado comandante supremo de las fuerzas aliadas en Europa. Con este cargo aún vacante, la fecha de la invasión seguía sin estar clara, pero le aseguraron que mayo de 1944 "era la fecha más probable", según escribió en sus memorias.

La Operación Overlord estaba destinada a ser una empresa de gran envergadura en la que participarían fuerzas terrestres, navales y aéreas, cada una de las cuales tenía exigencias contrapuestas en cuanto a las condiciones meteorológicas ideales para el Día D. Aunque los nazis esperaban que los Aliados desembarcaran en Calais, un lugar más cercano a la costa inglesa, los mandos militares se decidieron por Normandía con la esperanza de tomar al enemigo por sorpresa.

La historia real de Tiempo de victoria

Aquí es donde la película destaca frente a la mayoría de las recreaciones sobre el Día D: la historia que cuenta es casi totalmente real. En 1944 se crearon tres equipos distintos de predicción meteorológica repartidos por toda Inglaterra, cada uno de los cuales llegó a conclusiones diferentes a partir de los mismos datos limitados: entonces no había satélites, solo estaciones terrestres y vuelos de reconocimiento.

La tarde del 4 de junio, Stagg identificó un estrecho intervalo de tiempo en el que se preveía un claro para el 6 de junio, y convenció a Eisenhower de que retrasara la invasión 24 horas, en lugar de lanzarla el 5 de junio o posponerla aún más. Los meteorólogos alemanes, que contaban con aún menos datos, pasaron por alto por completo esta ventana de buen tiempo. El mariscal Erwin Rommel, el Zorro del desierto, estaba tan seguro de que las condiciones meteorológicas descartaban una invasión que partió hacia Alemania el 5 de junio para celebrar el cumpleaños de su esposa y no se encontraba en Normandía cuando comenzaron los desembarcos.

el meteorólogo que salvó el día d: la emocionante historia real tras la película 'tiempo de victoria'
Courtesy Focus Features

Si Eisenhower hubiera pospuesto el desembarco, la siguiente ventana viable, en función de las mareas y la luna, no se habría abierto hasta el 17-19 de junio. Precisamente los días en que una enorme tormenta azotó el Canal de la Mancha y destruyó los puertos artificiales de los que dependían los aliados para el abastecimiento. En otras palabras: la tensión en Tiempo de victoria no es fruto de la ficción para crear dramatismo. El margen real entre el éxito y la catástrofe se redujo tan solo al buen hacer de un hombre del tiempo.

"Nunca verán venir un claro como este", dice Stagg en la película. Y tenía razón. Muchos años después, el presidente John F. Kennedy le preguntó a Eisenhower cómo habían ganado la guerra las fuerzas aliadas. Según se dice, el general le respondió: "Teníamos mejores meteorólogos que los alemanes". En todo caso, esta va a ser la nueva película favorita de todos los hombres del tiempo, ya que se les retrata como parte de los héroes que fueron fundamentales para ganar la Segunda Guerra Mundial. Lo que demuestra que, por encima de todo, debemos hacer caso siempre a los expertos y a la ciencia.