Clasificación 2026
49/ 180
Puntuación: 67,71
Indicador político
49
59,13
Indicador económico
65
46,06
Indicador legislativo
51
70,50
Indicador social
51
73,09
Indicador de seguridad
45
89,76
Clasificación 2025
55/ 180
Puntuación: 66,42
Indicador político
53
57,44
Indicador económico
72
45,17
Indicador legislativo
50
70,79
Indicador social
54
71,358
Indicador de seguridad
57
87,34

Rumanía puede enorgullecerse de contar con un panorama mediático diverso y relativamente plural, que proporciona un terreno fértil para importantes investigaciones de interés público. No obstante, la falta de transparencia sobre la financiación de los medios, especialmente la procedente de partidos políticos, así como las dificultades del mercado, merman la fiabilidad de la información y la confianza de éstos.

Panorama mediático

Los grandes grupos europeos (Ringier, PPT Group o Dogan Media International) se codean en el mercado rumano con pequeños actores locales (Intact Media Group, RCS&RDS, Clever Media Group, ZYX Publishing, Hotnews, G4Media, Recorder, Rise Project o PressOne). El mercado está diversificado, pero también fragmentado, con un gran número de canales y webs informativas cuya sostenibilidad es endeble. La elección de los contenidos editoriales se supedita, a menudo, a los intereses de los propietarios, lo que transforma a la prensa en un instrumento de propaganda.

Contexto político

La independencia de los medios está amenazada por los intentos de injerencia política, especialmente cuando toca designar a los responsables de la radio y la televisión públicas, pero también del Consejo Nacional del Audiovisual. Los partidos políticos pueden obtener una cobertura mediática favorable gracias a la financiación opaca de los medios. Se ha retomado la retórica política agresiva contra los periodistas por parte de los políticos populistas. La elección presidencial de 2024 ha sido anulada debido a la injerencia rusa en la campaña en redes sociales.

Marco legal

La legislación en materia de protección de la libertad de prensa y acceso a la información pública se aplica de forma insuficiente, aunque se ajusta a los estándares europeos, también a nivel constitucional. La injerencia de los fiscales en el trabajo periodístico adquiere tintes de acoso y genera serias preocupaciones, mientras que la justicia intenta presionar cada vez más a los medios para que revelen sus fuentes. Las demandas abusivas (SLAPPs) proliferan, y las decisiones judiciales no siempre respetan las normas de la libertad de prensa.

Contexto económico

Los mecanismos de financiación de los medios suelen ser opacos e incluso corruptos. Aunque las grandes empresas mediáticas logran ser viables económicamente, la mayoría de ellas dependen de fuentes externas de financiación, incluidas las subvenciones. La práctica generalizada del desvío de fondos a los medios sin transparencia alguna  distorsiona el mercado y la función de contrapoder de la prensa. 

Contexto sociocultural

El periodismo de interés público tiene que hacer frente a la competencia de noticias engañosas y fake news de algunos medios y políticos, sobre todo en el contexto de la guerra en Ucrania. Algunos sectores de población tienden a confiar en esa información falsa, que a veces confluye con la propaganda rusa y alimenta su desconfianza hacia los medios de comunicación.

Seguridad

La seguridad de los periodistas sigue siendo motivo de preocupación: a menudo son objeto de ataques, amenazas e intimidaciones. En el emblemático caso de la campaña de acoso y difamación contra la periodista Emilia Sercan, las autoridades no sólo no han hecho justicia, sino que, además, son sospechosas de complicidad. La vigilancia también sigue siendo problemática, con unos servicios de inteligencia que tratan de ganar más poder e influencia en el contexto de la guerra en Ucrania y otros conflictos internacionales.